n. f. Conjunto de condiciones atmosféricas que caracterizan un determinado lugar o región.
Los elementos que caracterizan el clime de cualquier punto de la superficie terrestre son: la temperatura, la humedad, la nubosidad, las precipitaciones, la presión atmosférica y los vientos.
s. f. Clima caracterizado por una reducción de la presión atmosférica y de la temperatura como consecuencia del incremento de la altitud, independientemente de la latitud. El aumento de la altitud determina un aumento de las precipitaciones medias entre los 0 y los 1.000 m sobre el nivel del mar, que pueden situarse entre los 1.000 y 1.500 mm en latitudes medias. La temperatura suele descender en torno a los 6,5º C cada 1.000 m de altitud, de forma que en las montañas más altas del planeta el clima de montaña se aproxima al clima polar. La amplitud térmica diaria aumenta, asimismo, con la altitud, llegando a presentar en altitudes superiores a los 4.000 m sobre el nivel del mar diferencias que sobrepasan los 20º C entre el día y la noche.