Sierra de la península Ibérica en el sector suroriental del macizo Galaico-Leonés, en la provincia de Orense, en Galicia. Junto con la sierra de Queixa y la de San Mamede forma una unidad de relieve, que constituye la formación montañosa más importante de Galicia. Culmina en el pico de Seixo, de 1.707 m de altura sobre el nivel del mar.
El conjunto montañoso formado por las sierras de Queixa, San Mamede, Fial das Corzas y los montes de Invernadeiro constituye, con sus 53.000 ha, el espacio natural más completo de la alta montaña gallega. Se sitúa en la región centroriental de la provincia de Orense. El parque natural Do Monte o Invernadeiro abarca 5.722 ha.
Desde el punto de vista geomorfológico, los montes del Invernadeiro constituyen una región montañosa de sierras dilatadas, cumbres planas, viejo relieve glaciar y perdidos valles, aislados por profundas depresiones fluviales y tectónicas como las de los ríos Sil, Laza, Maceda, Cambia o Bibei, este último con un singular curso encajonado. El gran riqueza geológica de esta área permite descubrir los depósitos cuaternarios glaciares y fluvioglaciares por encima de los 1.000 metros de altura, que llegan a ser más extensos en el Cenza. Otros valles de origen glaciar son los de Munxidoiro Grande-San Lázaro, los de Corvo do Cabalo, el de Guelianda y los de Lamas y Prada.
Las precipitaciones medias en los montes de Invernadeiro varían considerablemente según la zona, desde los 900 mm de Manzaneda hasta los 1900 mm en la sierra de Queixa. La temperatura media anual oscila entre entre los 8 y los 12º C.
Esta vasta área natural ofrece la posibilidad de realizar un gran número de rutas de senderismo. El valle que queda bajo la sierra no podía ser también menos sorprendente, con sus vegas profundas y empinadas como la de los ríos Mao, Bibei, Navea y Queixa, o los lagos de sus respectivos embalses. Es también recomendable recorrer o rodear algún lago como el de Chandrexa, así como subir las cordales montañosas en busca de las impresionantes panorámicas y de la nieve.
El ascenso a la cumbre de San Mamede (1.618 m) puede permitir observar una buena parte de la fauna característica de la región, entre la que destacan los numerosos ciervos en semilibertad. También abundan el gamo, el corzo, el jabalí, la liebre, el armiño, la nutria, el lirón gris, la marta y el gato montés, mientras que el rebeco fue reintroducido tras su práctica desaparición. Al margen de los vertebrados, destacan el águila real, el águila calzada, el águila perdicera y la perdiz. El roble, el carballo (rebollo), el alcornoque, el arandano y la lavanda constituyen las especies vegetales más características.
Desde las alturas de los montes de Invernadeiro, se disfruta de una vista que abarca casi media provincia de Orense. Igualmente, una visita al valle del Cenza ofrece la posibilidad de apreciar su origen glaciar. Desde allí se puede también contemplar una buena parte de las impresionantes montañas de O Bolo. Otros itinerarios, entre los múltiples realizables, conducen desde Trives a Cabeza de Manzaneda o desde Campobecerros a la cumbre del Invernadeiro, desde donde el entorno y la panorámica son también muy interesantes.
Sobre una de las crestas de la sierra de Queixa se halla O Marco Cavado, el dólmen más alto de Galicia, a unos 1.650 metros sobre el nivel del mar. Su nombre hace referencia a la profanaciones sufridas por los buscadores de tesoros. Asimismo, no lejos del valle del Prada se encuentra la zona conocida como As Arcas, que también acoje varios dólmenes y petroglifos.
Por otra parte, en la cumbre de Cabeza Grande de Manzaneda se encuentra la estación de esquí por excelencia de Galicia.
Otros picos importantes de la región, además de la Cabeza Grande de Manzaneda (1.778 m), son el pico de Seixo (1.707 m), el Cabezo del Sogral (1.369 m), Peña Nofre (1.291 m) y la Cabeza de Valdefeira (1.288 m).