Cumbre de Pakistán (Cachemira), en la cordillera del Karakórum, que con 8.611 m de altura es el segundo pico más alto del mundo después del Everest. Su primera ascensión, en 1954, se debe a la expedición italiana de A. Desio; la cima fue alcanzada por L. Lacedelli y A. Compagnoni. También se le conoce como Chogori, denominación originaria en la lengua local. Su escalada está considerada como uno de los retos alpinísticos de mayor dificultad.
Montañas más altas del mundo (ochomiles)

La cordillera del Karakórum se encuentra en el extremo norte de los Himalayas, entre la India y las últimas estepas del Tíbet. Esta vasta región es rica en áreas de escalada, pero la región del Baltoro, centrada en la cuenca que contiene el glaciar Baltoro, dispone de una excelente selección de inmensas y desafiantes cimas. El llamado Gran Karakórum engloba los cuatro ochomiles principales y sus cotas secundarias, situados alrededor de los glaciares de Baltoro y Biafo. Aquí se concentran 10 de las 30 montañas más altas de la Tierra y unos setenta sietemiles entre principales y secundarios. Sólo el Nepal supera esta concentración de máximas alturas.
Montañas más altas del mundo II (sietemiles)
Entre las montañas que se incluyen en esta cordillera se encuentran el K2 (8.611 m), el Broad Peak (8.047 m), el Gasherbrum IV (7.980 m), el Gasherbrum III (7.925 m), el Gasherbrum II (8.035 m) y el Gasherbrum I (8.068 m), así como el Chogolisa (7.645 m), la Torre del Mustagh (7.263 m) y, a un lado, el Nanga Parbat (8.125 m) y las Torres de Trango (6.250 m). El llamado pequeño Karakórum discurre desde el Baltoro hasta el Indo y los ríos Gilgit y Hunza, con picos como el Rakaposhi o el Masherbrum.
El K2 o Chogori, como se lo denomina en la lengua local, sustentado por aristas regulares que crecen uniformes desde los glaciares situados a 5.000 m de altura hasta juntarse en un vértice a 8.611 m, es la segunda cima más alta de la Tierra y la mayor de la cordillera del Karakórum.
La montaña fue divisada por vez primera por un europeo en 1856. El capitán británico T.G. Montgomery, uno de los miembros del equipo de Henry Haversham Godwin-Austen, la llamó K2, que quiere decir Karakórum 2 o el segundo de los Karakórum. Ese mismo año, Montgomery topografió las cumbres del Karakorum desde unos 200 kilómetros de distancia. Las cumbres topografiadas fueron catalogadas numéricamente con el prefijo K de Karakorum. Cinco años después, varios equipos bajo las ordenes del coronel Godwin Austan topografiaron nuevamente la zona, y fueron los británicos quienes descubrieron que el K2, el segundo pico topografiado por Montgomery no sólo era el más alto del grupo, sino que era la segunda montaña más alta del mundo. Desde ese momento, se ha querido bautizar a la imponente montaña con diversos nombres. Primero los ingleses quisieron llamarla Godwin Austan, pero los hindúes se opusieron rotundamente. Años más tarde, cuando se hizo la numeración oficial del Karakorum de este a oeste como en el Himalaya, el K2 se convirtió en K13. Sin embargo, el nombre de K2 ya estaba demasiado arraigado en el léxico alpinístico como para substituirlo.En los últimos años del siglo XX, los pakistaníes intentaron cambiar el nombre de K2 por nombres locales. El más aceptado fue el de Dapsang, aunque también se propusieron otros como Akbar, la gran montaña. El nombre balti Chogori parece tener mayor aceptación y comienza a ser utilizado indistintamente junto con el primigenio K2.

El primer intento de escalada del K2 se llevó a cabo en 1902 pero, a pesar de los esfuerzos reiterados, no se consiguió culminar hasta 1954, año en que la expedición Italiana de Ardito Desio logró que Lino Lacedelli y Achille Compagnoni llegaran a la cumbre el 31 de julio.
En 1892, el británico Martín Conway alcanzó la base del pico por vez primera. En 1909, una expedición italiana dirigida por el duque de los Abruzzos intentó atacar el K2. Esta expedición identificó correctamente la arista sureste como la línea más directa hacia la cumbre, conocida hoy como el espolón de los Abruzzos. Aún así, la expedición italiana sólo llegó hasta los 6.000 m de altura. A continuación, se sucedieron varios intentos tanto de expeciones italianas como estadounidenses, pero no fue hasta 1954 que un grupo de italianos dirigidos por Ardito Desio y formado por Enrico Abraham, Ugo Angelino, Walter Bonatti, Achille Compagnoni, Cirilo Floreanini, Pino Gallotti, Lino Lacedelli, Mario Puchoz, Ubaldo Rey, Gino Solda, Sergio Vitto, el médico Guido Pagani, el camarógrafo Mario Fantin y cuatro científicos, consiguió alcanzar la cumbre del K2. El 30 de julio de 1954 salieron del campo IX, a unos 8000 m de altura sobre el nivel del mar, Compagnoni y Lacedelli. A las seis de la tarde del 31 de julio de 1954, después de una difícil progresión, alguna caída y habiendo consumido todo el oxígeno varias horas antes, alcanzaron la cumbre del ochomil más hermoso y difícil de todos.
Esta primera ascensión del K2 está además repleta de polémicas, debido a que Compagnoni prefirió abandonar a su compañero Bonatti antes que poner en peligro el éxito de la expedición, por lo que parece ser que lo abandonó durante una noche al raso a 8000 m de altura el día anterior al intento de cumbre. Bonatti demandó posteriormente al Club Alpino Italiano, que 40 años después se disculpo públicamente con Bonatti por todas las faltas e injusticias que se habían cometido durante la expedición.
La primera mujer en alcanzar la cumbre del K2 fue Wanda Rutkiewicz en 1986. Las cinco primeras mujeres que lograron llegar hasta la cima del K2 perdieron la vida, 3 de ellas en el descendo, lo que ha generado una leyenda negra entre los alpinistas sobre la malidición que pareciera haber para las mujeres que intentan su ascensión.
Hasta junio de 2000, 189 personas habían conseguido alcanzar la cumbre de una de las montañas más difíciles del planeta, cifra que resulta escasa si se compara con las casi 1.500 que habían coronado la cumbre del Everest hasta ese mismo año. 49 personas habían muerto durante la ascensión, 13 de las cuales sólo en 1986.
El K2 tiene tres caras jalonadas de glaciares colgantes (norte, suroeste y oeste) y una algo más accesible, la sur, gracias al hombro, una especie de meseta que suaviza levemente la pendiente, situado entre los 7.000 y los 7.800 m de altura.
La vía de ascensión considerada como la normal y que significa, además, la primera, es la arista sureste, conocida como el espolón de los Abruzzos, en Pakistán. Se trata de una escalada en terreno mixto (roca, nieve y hielo), de dificultad sostenida y peligro constante de avalanchas y desprendimientos a partir del campo I. A esto hay que añadir la altitud extrema, el viento intenso, el frío extremo y la sucesión casi incesante de tormentas, todo ello característico del impredecible clima del Karakórum. Los hitos clave de la vía son los siguientes: campo base (alrededor de los 5.000 m); campo I (en torno a los 6.000 m); chimenea House; campo II (alrededor de los 6.700 m); Pirámide Negra; campo III (7.250 m), situado en el hombro del K2; campo IV (entre los 7.500 y los 8.000 m de altitud); cuello de Botella; travesía del sérac; cumbre del K2 (8.611 m).