Macizo de los Alpes Grayos en la frontera entre Italia, Francia y Suiza. Presenta una orientación de suroeste a noreste, entre los valles de Veny, Ferret y Chamonix. Constituye un gran macizo cristalino de núcleo granítico, que hacia el norte desciende de forma suave y cuya vertiente meridional es escarpada. Presenta crestas y agujas de gran belleza, y diversos glaciares de gran extensión. Culmina en una amplia cúpula de hielo a 4.810 m de altura sobre el nivel del mar, el pico homónimo: el pico del Mont-Blanc.
Geológicamente, el macizo del Mont-Blanc se formó durante los plegamientos hercinianos y dio nombre al plegamiento alpino. La estructura de todo el macizo es granítica y de formación relativamente reciente, lo que determina la presencia de altivas crestas y agujas, que aún no han sido suavizadas por los procesos de erosión.
El macizo del Mont-Blanc presenta un gran número de glaciares y desde la cumbre del Mont-Blanc descienden el glaciar de Brenva, el de Miage y el de Bruillard hacia la vertiente sur y el de Bionnassay, el de Taconnaz y el especialmente conocido de los Bossons por la cara norte. Este último, en los primeros años del siglo XX, llegaba hasta el fondo del valle a sólo 1.000 metros de altitud. En 2005, ya había retrocedido hasta los 1.400 m de altura.
Las dos ciudades más importantes en las proximidades del Mont-Blanc son Chamonix, en la Alta Saboya (Francia), y Courmayeur, en el Valle de Aosta (Italia).
El macizo del Mont Blanc es uno de los destinos turísticos de montaña más populares de Europa. De hecho, no es extraño tener que hacer cola en algunas de sus líneas de teleféricos clásicas, como las del Grand Capucin o las de la Aiguille du Midi.
La localidad de Chamonix, situada al pie del macizo del Mont-Blanc, es la capital mundial del alpinismo en verano y del esquí en invierno. Se accede a través del aeropuerto de Lyon o bien por carretera, a través de la "Autopista Blanca", por el túnel del Mont-Blanc. También se dispone de una línea de tren SNCF que enlaza todas las estaciones entre Saint Gervais, Vallorcina y Martigny.
Chamonix dispone de una buena infraestructura, constantemente en auge desde que acogió en 1924 las Olimpiadas de Invierno. El centro de la población presenta una intensa actividad comercial.
Es interesante visitar su Museo Alpino pero sobre todo es muy recomendable subir al teleférico del Aiguille du Midi, desde donde se pueden observar unas impresionantes vistas de algunos de los picos del macizo.