La finalidad de este artículo de Montipedia es la de intentar arrojar algo de luz sobre la definición y los usos de los términos habituales para designar las actividades que se practican en la montaña. Por el carácter y los objetivos de la enciclopedia de montañas Montipedia, prescindiremos de tratar algunas disciplinas que pueden considerarse como exclusivamente deportivas: escalada deportiva, duatlón de montaña, maratón y media maratón de montaña, por ejemplo; o aquellas otras que a nuestro parecer atentan de forma directa contra la integridad del medio como el esquí deportivo y de pista o algunas formas de turismo irresponsable.
El primer problema aparece en el mismo momento en el que intentamos clasificar las diversas prácticas relacionadas con la montaña dentro de la categoría de deporte. ¿Deporte? Así las encontraremos definidas en el diccionario de Real Academia Española y en la mayoría de manuales. Sin embargo, la mayoría de los que practicamos algunas de estas modalidades coincidiremos al afirmar que entenderlas simplemente como un deporte las desprovee de la esencia que nos lleva a encaramarnos a las faldas de las montañas. No dejan por ello de ser un deporte, pero tampoco se puede prescindir del resto de significados que se adhieren a la terminología. Quizás haya que recurrir a definiciones paradójicas para entenderlo en toda su magnitud. Quizás haya que hablar de un deporte de mística pagana, pero éste no es el lugar para hacerlo.
Prescindiendo de intentos de clasificación que pueden resultar inútiles o de difícil consenso por parte de todos aquellos que practicamos alguna de estas modalidades, disciplinas o actividades, abordaremos cada una de ellas de forma separada e intentaremos diferenciarlas entre sí.
Como veremos, en algunos casos, el uso habitual de estos términos puede diferir con las definiciones establecidas por la Real Academia Española u otros diccionarios. Daremos prevalencia a los usos frente a los criterios normativos, aunque también los tendremos siempre presentes.
Tampoco trataremos aquí ni el barranquismo, por considerarlo sólo como un conjunto de técnicas de las que se puede valer el montañismo (visión sesgada de lo que en sí consiste este deporte), ni la espeleología, por el simple hecho de encontrarse fuera del ámbito de los temas de los que trata la enciclopedia de montaña Montipedia.