Pico de 1.723 m sobre el nivel del mar, que da nombre la sierra de la Peña de Francia, al sur de la provincia de Salamanca, dentro del sistema Central, en España. Las orogenias del terciario y del cuaternario dieron lugar al nacimiento de las montañas de la sierra, en cuyas cumbres se encuentran un gran número de cuarcitas. Su ascensión implica una suave caminata, alternativa a la pista que asciende hasta el alto.

La sierra de la Peña de Francia está situada al sur de la provincia de Salamanca, y limita con la comarca vecina de las urdes ya en la provincia de Cáceres. Forma parte del Sistema Central y limita con las urdes al sur, al este con la Sierra de Bejar, al oeste con la sierra de Gata, y al norte con el campo charro.
Desde la ciudad de Salamanca por la C-512 se accede a la sierra por Linares de Riofrio. También se puede venir de Salamanca por el desvío de la localidad de Vecinos, ir hasta Tamames y de ahí tomar la Sa-202, que conduce hasta la puerta de la entrada de la sierra, y se llega al Cabaco. Desde el sur, la EX-204 se entra en la sierra nada más pasar la localidad hurdana de Riomalo de Abajo, donde se encuentran las dos provincias. Desde el este, por la C-515 desde Ciudad Rodrigo se llega al Maillo. Desde el oeste, hay que valerse de la misma carretera anteriormente mencionada desde Béjar hasta Miranda del Castañar.
La mayor parte de la comarca es montañosa y sus altos están formados por rocas de cuarcita. Los fósiles de trilobites dan testimonio de que esta zona era hace millones de años el fondo de un océano. Los movimientos de la corteza terrestre y de los plegamientos de las placas en la era terciaria y cuaternaria dieron lugar a la formación de las actuales montañas de esta región. En la Peña de Francia se pueden encontrar abundantes rocas de cuarcita.
Esta comarca se llama de Francia porque sus tierras estuvieron pobladas por franceses, de ahí que algunos apellidos de origen francés, como Gascón o Cascón, sean bastante habituales en la antroponimia local.
Se cuenta que el francés Simón Rolan enl 1438 se hizo famoso al descubrir la talla de la Virgen de la Peña de Francia. Simón buscó durante nueve años la estatua hasta encontrarla finalmente en la peña. En 2005, los restos de la virgen, la Moza Santa de Sequeros y de Simón Vela, reposan en Sequeros, mientras que en la Peña de Francia hay una capilla apodada la blanca porque se dice que fue allí donde Simón Vela encontró la talla de la Virgen.
Las pinturas rupestres de la región, especialmente las de las Batuecas, dan cuenta de la existencia de antiguos pobladores desde la prehistoria.
Desde la Alberca, en pleno corazón del parque nacional de las Batuecas, se accede por la carretera que sube hacia el portillo de la Batuecas, desde donde parte el camino que pasa junto a la ermita, una vez dejado atrás el Centro de Salud. El camino discurre entre bosques de castaños y pinos. A unos dos kilómetros y medio del comienzo de la ruta, se bifurca el camino, y hay que seguir el que nace a la izquierda, que asciende hacia los Puertitos. Una vez que se llega a este lugar, hay que girar a la derecha, hacia la Peña de Francia, por donde se recorre un llano en la ladera hasta llegar a la carretera en el denominado Paso de los Lobos.
Para ascender hasta la Peña de Francia se debe progresar a través de un camino habilitado en lugar de seguir la carretera para disfrutar de la riqueza del paisaje. Se trata de una pendiente bastante pronunciada pero no excesivamente larga.
Además, en lo alto de la Peña de Francia se puede visitar el convento que se construyó en el siglo XIV y que alberga a la virgen románica negra, Nuestra Señora de la Peña de Francia. El descenso se puede realizar por el camino del Vía Crucis, hasta una curva muy cerrada de la carretera, de donde parte por la derecha una vereda entre las rocas que conduce de nuevo a la carretera. Se sigue un tramo por dicha carretera hasta una curva atravesada por un cortafuegos, que conduce hasta el río Lera. Desde el Lera, un camino forestal discurre paralelo a la sierra hasta la bifurcación de la que se partió inicialmente. Desde allí, se regresa a La Alberca por el mismo camino de la ascensión.